El Sueño en tiempo del COVID-19

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Éste es el primer post desde nuestro confinamiento por culpa del coronavirus. No sé si a ti te estará pasando, o ya te ha pasado, pero a mi me está afectando a la hora de dormir.

Era de las que se levantaba a las ocho de la mañana con despertador, estaba muy activa durante todo el día y me acostaba a las doce de la noche, no sin antes echar un “pigacín” (quedarme traspuesta) en el sofá.

Me puse a mirar información, algo ya sabía sobre los ciclos circadianos o el sueño-vigilia , pero ahora me he vuelto muy fan de éste ritmo biológico e intentaré explicártelo si no lo sabes.

Como funciona el sueño vigilia

Antiguamente, en las cavernas, cuando caia la noche, nuestros antepasados se refugiaban en las cuevas y se disponían a dormir, cuando salía el sol despertaban naturalmente.  Para que nuestro ritmo biológico esté funcionando bien y al completo, necesitamos elementos externos como el sol, la oscuridad, la alimentación, el deporte, y también elementos internos como el estrés (no el crónico), el cansancio, y todos ellos le dicen a nuestro cuerpo cuando es de día y cuando es de noche, si no se desincronizan.

Que pasa en la noche en nuestro sueño

No debemos quitar al sueño horas para realizar las tareas de la vigilia. El sueño sirve para recargar, para que nuestras defensas estén fuertes, para que nuestra concentración sea satisfactoria, para la memoria, para tener energía, para que nuestro sistema cardiológico, metabólico y endocrino funcione bien, etc…

La importancia del sol

Necesitamos la luz natural, y lo mínimo recomendado son dos horas.  Pero también necesitamos la oscuridad. No tenemos luz ambiental,la camuflamos bajo las pantallas de ordenador, tablet o móvil, encendemos las luces de la casa, la oficina y hoy en día tenemos luz durante las 24 horas del día, con lo que no segregamos melatonina.  El dormir mal y dormir poco, acorta la vida y la que puedas tener será de poca calidad.

Elementos internos

El estrés ahora  mismo es crucial, es una función vital, que nos viene de las cavernas, se activaba cuando veíamos el peligro, pero ahora…..es bueno tener estrés, pero el crónico es fatal para nuestro organismo, ya que estamos activados de continuo y junto con nuestra vida diaria, se hiperactivan y eso hace que no durmamos bien.

Elementos externos

Entre los elementos externos se encuentran el sol, la oscuridad, la alimentación y el deporte. Del sol y de la oscuridad ya hemos hablado y ahora toca el turno a la alimentación. Lo mejor que podemos hacer es hacer las comidas siempre a la misma hora, mantener los horarios  y  así nos va preparando para lo que viene, la noche, para decirle a nuestro cuerpo que llega la hora de dormir. Es aconsejable no picar entre horas, ya que despista a nuestro sincronizador, el sistema digestivo.

Nuestra actividad física ahora en tiempos del coronavirus es mucho menor ,  estamos sentados más tiempo, también en la cama, y sentados trabajando al ordenador, etc…

Comenzamos a sentir irratibilidad, tristeza, sensibilidad, cansancio físico, pereza, porque estamos en situación de shock y necesitamos  gestionarlo, nos estresa, para ello tenemos  que hacer  “dieta” de información, nos pasamos el día viendo el telediario, y los grupos de whatsapp no ayudan mucho a desconectar de la situación, también algo que si que no podemos evitar, son las llamadas y conexiones con la gente que nos importa y queremos.

Cronotipos

Existen dos cronotipos, y  vienen marcados por la genética, quiero decir, si somos más de mañanas o de tardes. El cronotipo estándar, es el que es activo desde la magrugada hasta la noche, es es el matutino. El que es nocturno(vespertino) tiene más actividad hacia la tarde y se acuesta muy tarde, incluso de madrugada.

El problema en una situación normal es que alguien vespertino, se tiene que levantar a las ocho de la mañana para trabajar y está activo durante el día y cuando llega la noche sigue, por eso, deberían estar sincronizados, si no, se tiene cronodisrrupción, entonces dormimos poco y mal, aparecen patologías, transtornos del sueño, cardiovasculares, cáncer, depresiones, etc..

Ésta cronodisrrupción se puede tratar con estudios y corregir con los sincronizadores,  se reeduca.

¿Las ocho horas de sueño que siempre nos recomiendan es verdad para todo el mundo?

 Si y no, el sueño cambia con la edad y con la persona,la manera de saber si dormimos lo que necesitamos consiste en comprobar  si te despiertas de forma natural (sin despertador).

A partir del confinamiento, mi hora de despertar naturalmente ha variado desde las nueve y media de la mañana, hasta las siete y media, incluso seis y media, y mi hora de acostarme ha variado de las doce de la noche a las once. Así que puedo decir que mi cronotipo es el estándar, y puedo decir, que soy mucho más productiva ahora, salvando las distancias de las cosas que hacía antes del confinamiento. 

Te reto a que a la vuelta de la normalidad adelantes tu hora de despertar en media o una hora. ¿Te apuntas?

Otro apunte para ayudarte a dormir mejor

Toma alimentos con triptófano, es un aminoácido que aumenta los niveles de serotonina, platano, tofu, semillas de calabaza, nueces, piña, y aguacate.

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