Qué son los Ejercicios de kegel, y cómo localizar y sentir tu suelo pélvico

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Seguro que has oido hablar y mucho de los ejercicios para el suelo pélvico, y más segura estoy de que los de Kegel los has hasta hecho, o al menos los has intentado hacer. Éstos ejercicios sirven para fortalecer los músculos de tu suelo pélvico y son contracciones seguidas por la relajación, realizadas voluntariamente. Su nombre viene de un ginecólogo estadounidense Arnold Kegel, se dió cuenta de cómo el suelo pélvico de la mujer se debilitaba tras el parto, y fue él quién se dió cuenta que éstos músculos aunque hubiesen pasado años sin trabajarlos, podían recuperar su fuerza. Sé que no es ninguna novedad de lo que te voy a hablar en ésta entrada, pero igual lo que no sabes es localizar tu suelo pélvico o simplemente los has estado haciendo mal.

Lo primero que voy a intentar enseñarte es a conectar con los músculos implicados en éstos ejercicios, para asegurarte que lo que estás trabajando son éstos y no otros que no son necesarios.

Colócate sentada y derecha, con una buena postura en una silla, date cuenta que estás sentada sobre los isquiones, esos huesos debajo de tu culete, a un lado y al otro, también siente tu coxis por detrás y tu pubis por delante, pues justo en medio de éstos huesos se encuentra tu suelo pélvico.

Ahora vamos a pasar a sentirlo, realiza una contracción de tus músculos del SP y para ello imagina que cortas el chorro del pis, también puedes imaginar que se te escapa un gas y no quieres que salga o en el caso de las mujeres imaginar que se te cae un tampón y quieres retenerlo. Sin quererlo, lo que estarás haciendo es cerrar los esfínteres perineales, uretra, vagina y ano y elevándolos.

También te animo a visualizar y a palpar, pon un espejo entre tus piernas, haz esa contracción y si tienes el SP fuerte serás capaz de ver esa elevación y si no, algo verás aunque sea muy sutíl. En la palpación lo mismo, mete tu dedo en la vagina y haz lo mismo, notarás esa presión que ejerce tu vagina suave o fuerte, eso depende de tu estado. Poniendo el dedo índice encima de tu periné (espacio entre tu vagina y el ano) y volviendo a realizar dicha contracción también puedes sentir un aumento de tensión en la zona.

Prueba todo ésto que te estoy contando, tanto si ya sabías de ello, como si no, y recuerda que siempre después de una contracción debe de haber una relajación. En próximas entradas hablaremos más a fondo de los Kegel, sus beneficios, sus limitaciones, quién debe realizarlos, y lo que no se debe hacer.

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